Percepciones sobre el sacrificio de animales en 14 países
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Más de 73 mil millones de animales (excluidos los peces) son sacrificados cada año en todo el mundo, y los métodos del sacrificio varían de una región a otra. Por ejemplo, en muchas partes del mundo, los animales son aturdidos antes del sacrificio para reducir el sufrimiento. La ciencia actual sugiere que el aturdimiento previo al sacrificio, cuando se aplica correctamente, es una buena práctica para proporcionar cierto nivel de bienestar durante el proceso de sacrificio. Pero, en algunas partes del mundo, los animales son sacrificados mientras están completamente conscientes y la percepción pública del sacrificio en diferentes partes del mundo es relativamente desconocida. En este estudio, los investigadores se propusieron medir las percepciones y el conocimiento sobre el sacrificio en todo el mundo.
Para captar las diversas perspectivas, los investigadores encuestaron a 4291 personas en 14 países entre abril y octubre de 2021: Australia (250), Bangladesh (286), Brasil (302), Chile (252), China (249), India (455), Malasia (262), Nigeria (298), Pakistán (501), Filipinas (309), Sudán (327), Tailandia (255), Reino Unido (254) y Estados Unidos (291). La mayoría (89.5 %) de la totalidad de la muestra informó que comía animales.
La encuesta consistió en 24 preguntas que fueron traducidas a idiomas adecuados para la población general en cada uno de los 14 países. Los investigadores utilizaron dos métodos para administrar la encuesta: en 11 países, los investigadores seleccionaron al azar a personas en entornos públicos para que respondieran la encuesta cara a cara; en tres países, los investigadores administraron la encuesta en línea.
Un resultado clave del estudio fue que la mayoría de los participantes en todos los países, excepto Bangladesh, estaban de acuerdo con la afirmación: “me importa que los animales no sufran durante el sacrificio”. Los investigadores interpretaron este resultado como evidencia de que la compasión por los animales es un rasgo humano casi universal.
Otro punto en común entre los países fue la falta de conocimiento sobre el sacrificio. Por ejemplo, alrededor de un tercio de los participantes en Tailandia (42 %), Malasia (36 %), Reino Unido (36 %), Brasil (35 %) y Australia (32 %) respondieron que no sabían si los animales estaban completamente conscientes cuando eran sacrificados. Además, alrededor del 78 % de los participantes en EE. UU. estaban seguros de que los animales no eran aturdidos antes del sacrificio, a pesar de que el aturdimiento previo al sacrificio es requerido por ley y se practica de manera rutinaria en Estados Unidos. Los investigadores enfatizaron que el público general deposita una confianza considerable en el sistema alimentario (por ejemplo, productores, minoristas y gobiernos) a pesar de la confusión generalizada sobre el sacrificio.
Las percepciones sobre el sacrificio variaron de un país a otro. En cada uno de los siguientes aspectos sobre el sacrificio, los participantes calificaron su comodidad, creencia o preferencia en una escala del 1 al 7:
- Comodidad al presenciar el sacrificio: Tailandia tuvo la comodidad más baja (1.6); Pakistán tuvo la más alta (5.3).
- Creencia de que el aturdimiento previo al sacrificio es mejor para el animal: Pakistán tuvo la creencia más baja (3.6); China tuvo la más alta (6.1).
- Creencia de que el aturdimiento previo al sacrificio reduce el sabor del animal (es decir, el sabor de la “carne”): Australia tuvo la creencia más baja (2.1); Pakistán tuvo la más alta (5.2).
- Preferencia por comer animales que hayan sido aturdidos antes del sacrificio: Bangladesh tuvo la preferencia más baja (3.3); Chile tuvo la más alta (5.9).
- Preferencia por comer animales que hayan sido sacrificados utilizando métodos religiosos para el sacrificio (es decir, razones religiosas para mantener al animal completamente consciente en el momento del sacrificio): Australia tuvo la preferencia más baja (2.6); Bangladesh tuvo la más alta (6.6).
Los investigadores sugirieron que las diferencias geográficas en las creencias reflejan factores culturales, religiosos y económicos complejos. Un ejemplo de un factor cultural es la exposición a los mercados mojados en China. Un ejemplo de un factor religioso es la interpretación del sacrificio halal en los países de mayoría musulmana. Un factor económico es el nivel de desarrollo: en países con una alta pobreza, como Bangladesh, la preocupación por mitigar el hambre humana puede ser mayor que la preocupación por el bienestar animal.
En general, los conocimientos y las percepciones sobre el sacrificio variaron según la localidad, aunque la preocupación por reducir el sufrimiento de los animales durante el sacrificio fue común en 13 de los 14 estudios.
Este estudio proporciona una comparación útil de las percepciones sobre el sacrificio de animales en diversas regiones del mundo. Sin embargo, el estudio tuvo varias limitaciones. En primer lugar, los resultados podrían verse afectados por el sesgo de deseabilidad social. En segundo lugar, la demografía de los participantes puede diferir de la población general de los países. Por ejemplo, el 23 % de los participantes australianos informan que no comen animales, pero solo el 12 % de la población australiana total no come animales. Una tercera limitación es que el estudio puede no haber captado subculturas y subregiones (por ejemplo, áreas rurales versus urbanas). Y, en cuarto lugar, pudo haber problemas con las traducciones de la encuesta porque el lenguaje relacionado con el bienestar animal tiene diferencias sutiles, pero significativas.
A pesar de las limitaciones, este estudio muestra que existe una necesidad global de educar a las personas sobre el sacrificio. Para una educación eficaz, los defensores de los animales deben comprender las creencias regionales y construir vínculos locales. Al conectarse con los lugareños, los defensores de los animales pueden enfatizar la creencia común y compartida de que es importante reducir el sufrimiento animal durante el sacrificio. También pueden prestar especial atención al lenguaje regional relacionado con el bienestar animal. En el marco de este enfoque respetuoso y colaborativo, los defensores de los animales pueden proporcionar información precisa sobre la realidad de las prácticas de sacrificio y aturdimiento en lugares y países específicos.
https://doi.org/10.3389/fanim.2023.1141789
