¿Cuántos peces se sacrifican anualmente?
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Según la Organización para la Agricultura y la Alimentación (Food and Agriculture Organization, FAO) de las Naciones Unidas, en 2019 produjimos 56 millones de toneladas de pescado de aleta de cría, más de 6.5 veces la cifra producida en 1990. Aunque la producción de pescado de aleta de cría está aumentando en todo el mundo, Asia representa el 88 % del incremento.
Estas estadísticas nos ayudan a ver el panorama general del crecimiento de la acuicultura, pero medir los animales en toneladas y no en número de peces individuales dificulta la comprensión de la magnitud de los problemas de bienestar relacionados. Por ejemplo, si las personas comen peces grandes, se ven afectados muchos menos individuos que si comieran peces pequeños. Abordar la cuestión más amplia del consumo de pescado requiere estadísticas fiables y accesibles.
Los investigadores calcularon el número estimado de peces sacrificados en piscifactorías cada año desde 1990 hasta 2019, en cada país, para cada especie. Recogieron los pesos medios estimados de diversas fuentes de datos. Los pesos van de la estimación más baja a la más alta, para tener en cuenta la incertidumbre. Intentaron utilizar las fuentes más fiables que pudieron encontrar, como los datos de censos, pero para muchas especies no se disponía de ninguna fuente fiable. Hicieron ajustes cuando no pudieron encontrar las estimaciones del peso medio de una especie determinada, o cuando los datos de producción solo estaban disponibles para un género y no para una sola especie.
Los científicos calcularon que en 2019 se sacrificaron entre 78 000 y 171 000 millones de peces de cría en todo el mundo. Esta cifra es superior a la de aves y mamíferos de cría juntos, que asciende a un promedio de 80 000 millones. La mayoría de los peces de cría se producen en países asiáticos, como China e Indonesia. Las especies más comunes cultivadas en todo el mundo son las carpas, las lochas de estanque y los bagres. Sin embargo, diferentes especies de peces de cría son más comunes en los distintos continentes: por ejemplo, la tilapia es la especie principal en África, mientras que el salmón es la especie más común en Europa.
Es importante saber cuántos peces están protegidos legalmente. Los investigadores recopilaron datos sobre la legislación relativa al sacrificio humanitario por países. El 70 % de los peces de cría se producen en países sin legislación sobre bienestar animal que cubra a los peces. El 28 % de los peces de cría se producen en países que tienen una legislación sobre bienestar animal que cubre a los animales en general, pero ninguna que mencione específicamente a los peces. Solo el 0.3 % de los peces de cría proceden de los tres países con una legislación específica para los peces: Noruega, Suiza y Nueva Zelanda. Aunque la certificación tiene el potencial de mejorar el bienestar de los peces, solo el 2 % de los peces de cría están cubiertos por un programa de certificación.
Los autores señalan que estos resultados son muy imprecisos. Las estimaciones no incluyen los numerosos peces de aleta que mueren antes de ser sacrificados o que se utilizan para fines distintos de la alimentación, como cebo, los que se liberan en la naturaleza o los que se venden como adornos para peceras. Aunque la FAO intenta garantizar que sus datos sean lo más precisos posible, algunos países envían sus datos con retraso, sobrestiman o subestiman su producción, o incluyen accidentalmente peces capturados en la naturaleza en sus estimaciones. Los investigadores tampoco tienen idea de si las estimaciones del peso medio se acercan remotamente a los pesos reales. Algunos países sacrifican los peces con un peso inferior al de otros países, lo que aumenta aún más la incertidumbre.
La acuicultura es un enorme y creciente problema de bienestar animal. Disponer de datos precisos permite a los defensores de los animales priorizar las especies y los países en los que sus intervenciones tendrán un mayor efecto. Para establecer estimaciones más fiables en el futuro, los defensores pueden presionar a la FAO para que recopile más datos sobre el número de individuos criados. En última instancia, esto puede ayudar a las organizaciones de protección animal a tomar decisiones más informadas en sus campañas de defensa de los peces.
https://www.cambridge.org/core/journals/animal-welfare/...
